Torres Carlistas
En Nanclares de Oca hay varias obras de arquitectura singular. Hacia 1875 fue construido un conjunto de tres torres de nueva planta en la III Guerra Carlista. Aunque se ha creído que estas estaban equipadas con el telégrafo óptico, no fue así, dado que su función era la de reforzar la vigilancia y protección de la localidad y sus vías de comunicación terrestre.
Las torres presentan similitudes en su estructura, ya que son de planta cuadrada con esquinales achaflanados, y construidas en fábrica de mampostería.
La Torre de Almoreta se ubica en la zona sur, tras las vías del tren tenía como objetivo proteger la localidad y el camino que llevaba a ella. A día de hoy posee únicamente dos alturas, ya que perdió la tercera planta constituida por una terraza con matacanes. Actualmente acoge un alojamiento rural en su interior.
La Torre del Encinal fue erigida en lo alto de la colina del mismo nombre en la zona norte de la localidad y controla la entrada desde la ladera sur de la sierra de Badaia. Esta torre presenta dos alturas y está coronada por una terraza almenada.
La Torre de Vayagüen se ubica en el monte del mismo nombre, levantada con la misión de proteger las vías del tren y las carreteras, y fue dotada con una pieza de artillería. Presenta sillería en sus esquinales, y posee también dos alturas y una terraza almenada.
Fuente de los Doce Caños
La plaza del pueblo se abre entre calles y casas, y en su centro se alza una joya histórica: la Fuente de los Doce Caños. Junto a ella, el antiguo lavadero y un pequeño puente de piedra sobre el arroyo La Torca completan un rincón lleno de encanto. .
Durante los meses de invierno, el arroyo se transforma en un espectáculo natural, regalando a vecinos y visitantes una hermosa cascada que parece sacada de un cuento.
Construida en 1901 y recientemente restaurada respetando su arquitectura original, esta fuente de piedra caliza labrada impresiona por su diseño y proporciones: un cuadrado perfecto de 3×3 metros y una altura de 3 metros.
Doce caños de agua —cuatro por cada lado— la convierten en un ejemplo único de arquitectura popular, rodeada por un discreto foso perimetral y accesible mediante tres elegantes escalones que invitan a acercarse y admirar sus detalles.
Lo que hace realmente especial a esta fuente es su singularidad: es la única en toda la provincia de Álava con doce caños. A nivel nacional, solo se conocen otras dos con la misma característica, en Huelva y Guadalajara.
El Calero
Construido hacia 1850, el horno de cal de Nanclares era de uso continuo: mientras la cal descendía, se cargaba nueva piedra.
En la base se ponía el carbón y, por las escaleras exteriores, se subía la piedra caliza. El interior alcanzaba hasta 1.000 grados y la transformación de la cal duraba una semana apróximadamente.
Su boca inferior recibía el combustible y las escaleras adosadas llevaban a la carga de piedra.
Los 15 metros de altura aumentaban la capacidad y lo distinguía de otros caleros artesanales.
Desde 2011 es declarado por el Gobierno Vasco como monumento industrial.
Junto al antiguo molino y el estanque con sus aves, forman una amplia zona verde con historia para el disfrute para todas y todos.
esculturas contemporáneas